Origen ecológico. Testado dermatológicamente. Vegano
Extracto de Té de Matcha
Rico en antioxidantes, favorece el rejuvenecimiento y la reparación celular (es decir, retrasa el envejecimiento de la piel) y posee propiedades antiinflamatorias. Estas propiedades combinadas mejoran la suavidad de la piel y actúan contra las bacterias, lo que es ideal para pieles sensibles o con tendencia al acné.
Aceite de semillas de Chía
Las semillas de chía están consideradas un superalimento por su alto contenido en nutrientes: fibra, antioxidantes, calcio, proteínas y omega3, todos ellos de origen vegetal. Además son ricas en carbohidratos capaces de absorber agua, lo que crea una barrera protectora para nuestra piel. Haciendo que sea más difícil que pierda agua y, por tanto, hidratación.
Extracto de Açaí
El açaí es una baya que se encuentra en el Amazonas y se suele cultivar en Brasil. Es rico en polifenoles que son compuestos que funcionan como antioxidantes y actúan como estimulante y tonificante para la piel. También son ricas en vitaminas y minerales, por lo que son de lo más útil para reparar y regenerar la piel.
Aceite de Jojoba
El aceite de jojoba es un completísimo ingrediente. Está compuesto en un 80% de ácidos grasos y ceramidas. Esto significa que equilibra la acidez de la piel y ayuda a regular las glándulas sebáceas (una glándula sebácea demasiado activa hace que la piel se vuelva grasa y aparezcan brotes de acné). Al mismo tiempo, este aceite ayuda a retener la humedad de nuestra piel sin «bloquear» su transpiración. Los ácidos grasos y el aceite también contribuyen a una piel más elástica, flexible, suave y equilibrada.
Zumo de Aloe Vera
Elaborado a partir de la suculenta hoja del cactus Aloe vera, (que es la forma botánica de decir espesa, carnosa y con zumos fluidos), este zumo se elabora a partir de las hojas, que contienen gran cantidad de antioxidantes, ácido fólico y potasio que suavizan y ayudan a calmar y suavizar la piel. Estos elementos también son útiles en afecciones cutáneas como el acné, la dermatitis y el eczema. Esto es gracias -principalmente- a los increíbles antioxidantes, que aceleran la regeneración de la piel, reducen la inflamación y previenen las infecciones.
Extracto de Kale
La col rizada es una verdura crucífera, llena de vitaminas, calcio, enzimas y con una potente acción antioxidante. Esto hace que la piel apagada o dañada recupere su brillo. Estos componentes también estimulan la renovación celular, lo que ayuda a retener la humedad en la piel, haciéndola más elástica y menos quebradiza.
Extracto de Salvia
La salvia es una pequeña planta perenne originaria del sur de Europa y de la región mediterránea. Se utilizaba tradicionalmente como planta medicinal para ayudar a prevenir las infecciones de las heridas, ya que es un gran limpiador y tiene propiedades antibacterianas, antifúngicas y antiinflamatorias.
Aceite de semilla de Helianthus annuus*, glicerina, triglicérido caprílico/cáprico, zumo de hoja de aloe barbadensis*, aceite de semilla de simmondsia chinensis*, estearato de sacarosa, agua, extracto de hoja de camellia sinensis, extracto de hoja de brassica oleracea acephala, extracto de fruta de euterpe oleracea*, aceite de semilla de salvia hispanica*, extracto de hoja de salvia officinalis, aceite de salvia officinalis, extracto de thymus vulgaris, aceite de glycine soja, escualeno, tocoferol, beta-sitosterol, undecilenato de glicerilo, caprilato de glicerilo, alcohol bencílico, ácido cítrico, sorbato de potasio, benzoato de sodio.
Origen ecológico. Testado dermatológicamente. Vegano
Extracto de Té de Matcha
Rico en antioxidantes, favorece el rejuvenecimiento y la reparación celular (es decir, retrasa el envejecimiento de la piel) y posee propiedades antiinflamatorias. Estas propiedades combinadas mejoran la suavidad de la piel y actúan contra las bacterias, lo que es ideal para pieles sensibles o con tendencia al acné.
Aceite de semillas de Chía
Las semillas de chía están consideradas un superalimento por su alto contenido en nutrientes: fibra, antioxidantes, calcio, proteínas y omega3, todos ellos de origen vegetal. Además son ricas en carbohidratos capaces de absorber agua, lo que crea una barrera protectora para nuestra piel. Haciendo que sea más difícil que pierda agua y, por tanto, hidratación.
Extracto de Açaí
El açaí es una baya que se encuentra en el Amazonas y se suele cultivar en Brasil. Es rico en polifenoles que son compuestos que funcionan como antioxidantes y actúan como estimulante y tonificante para la piel. También son ricas en vitaminas y minerales, por lo que son de lo más útil para reparar y regenerar la piel.
Aceite de Jojoba
El aceite de jojoba es un completísimo ingrediente. Está compuesto en un 80% de ácidos grasos y ceramidas. Esto significa que equilibra la acidez de la piel y ayuda a regular las glándulas sebáceas (una glándula sebácea demasiado activa hace que la piel se vuelva grasa y aparezcan brotes de acné). Al mismo tiempo, este aceite ayuda a retener la humedad de nuestra piel sin «bloquear» su transpiración. Los ácidos grasos y el aceite también contribuyen a una piel más elástica, flexible, suave y equilibrada.
Zumo de Aloe Vera
Elaborado a partir de la suculenta hoja del cactus Aloe vera, (que es la forma botánica de decir espesa, carnosa y con zumos fluidos), este zumo se elabora a partir de las hojas, que contienen gran cantidad de antioxidantes, ácido fólico y potasio que suavizan y ayudan a calmar y suavizar la piel. Estos elementos también son útiles en afecciones cutáneas como el acné, la dermatitis y el eczema. Esto es gracias -principalmente- a los increíbles antioxidantes, que aceleran la regeneración de la piel, reducen la inflamación y previenen las infecciones.
Extracto de Kale
La col rizada es una verdura crucífera, llena de vitaminas, calcio, enzimas y con una potente acción antioxidante. Esto hace que la piel apagada o dañada recupere su brillo. Estos componentes también estimulan la renovación celular, lo que ayuda a retener la humedad en la piel, haciéndola más elástica y menos quebradiza.
Extracto de Salvia
La salvia es una pequeña planta perenne originaria del sur de Europa y de la región mediterránea. Se utilizaba tradicionalmente como planta medicinal para ayudar a prevenir las infecciones de las heridas, ya que es un gran limpiador y tiene propiedades antibacterianas, antifúngicas y antiinflamatorias.
Aceite de semilla de Helianthus annuus*, glicerina, triglicérido caprílico/cáprico, zumo de hoja de aloe barbadensis*, aceite de semilla de simmondsia chinensis*, estearato de sacarosa, agua, extracto de hoja de camellia sinensis, extracto de hoja de brassica oleracea acephala, extracto de fruta de euterpe oleracea*, aceite de semilla de salvia hispanica*, extracto de hoja de salvia officinalis, aceite de salvia officinalis, extracto de thymus vulgaris, aceite de glycine soja, escualeno, tocoferol, beta-sitosterol, undecilenato de glicerilo, caprilato de glicerilo, alcohol bencílico, ácido cítrico, sorbato de potasio, benzoato de sodio.